lunes, 11 de agosto de 2014

NUEVA CASA, NUEVO PAIS, NUEVA FAMILIA

Empezar un nuevo curso en un nuevo cole, donde no conoces a nadie. Ni a profesores, ni a alumnos. En donde todos son extraños, salvo 2 compañeros que acabas de conocer personalmente al mismo tiempo que el colegio. Es difícil. Muy difícil
Y mucho más difícil, si el cambio de cole lleva aparejado un cambio completo del sistema de estudios, de la materia que se da en las asignaturas, de la forma de valorar al alumno, de la manera de recibir las clases.

Y todavía más si también se cambia el idioma y se pasa de un español muy bien conocido durante 16 años a un inglés conocido durante también 16 años, pero menos (sólo 3 horas a la semana frente a 24x7= 168 horas contando las horas en que se sueña, que también se hacía en español).

Es un cambio grande, muy grande.

Y no sólo se cambió eso, que por sí solo crea una sensación de vértigo en caída hacia abajo enorme, de desamparo y melancolía por lo que era conocido y en lo que uno se desenvolvía tan estupendamente.

Sino que también cambiaron los padres, los hermanos, la casa, la habitación, el perro. Vamos, que cambió todo.

Acostumbrarse a esos cambios requiere un tiempo y mucho esfuerzo y sobre todo una enorme fuerza de voluntad y mostrar siempre una sonrisa de satisfacción y de estar contento, aunque por dentro no se esté en absoluto contento. Sin embargo eso es necesario, y no solo necesario, sino imprescindible, pues sonreir siempre es un regalo para quien recibe la sonrisa, y estando en un nuevo país con nuevas compañías (que debes tratar de ganártelas) es imprescindible regalarles detalles continuamente, que si un cosita de por aquí que vi en una tienda y me costó 10 céntimos, pero al dársela a alguien junto a una sonrisa hace que se sienta importante, que si te ayudo en una cosa que te cayó, o que si te mandan a hacer algo, te pregunto inmediatamente si te ayudo y ya estoy ayudándote, que si te ofrecen algo, siempre lo aceptas con una sonrisa, incluso aunque sea ver una película que te resulta horrible, pues quien te lo ofrece, seguro que le gusta. Debes valorar esos regalos que te hacen, o esos ofrecimientos, dando siempre las gracias y tu corresponder también, siempre con buenos modos y esa sonrisa y buen carácter, y siempre complaciente con esas personas que tambien quieren hacerse amigas tuyas, aunque igual tampoco saben que es con los pequeños detalles, y sobre todo con los que no tienen un valor económico, con los que te ganas a todo el mundo, y una sonrisa y estar siempre complaciente con esas nuevas personas (tipo Bob Esponjas que siempre se alegra con cualquier tarea que le mandan, incluso limpiar el WC y nunca pone objeciones) hace que te las ganes de inmediato.
Y eso es IMPRESCINDIBLE PARA UNA NIÑA NUEVA, DE OTRO PAIS, OTRO LENGUA, QUE TIENE QUE GANARSE A TODO EL MUNDO, EMPEZANDO POR SUS NUEVOS HERMANAS, SUS NUEVOS PADRES, SUS COMPAÑEROS DE COLE, EL PERRO, EL GATO, EL CABALLO, las amigas de tus nuevas hermanas, los vecinos. SIEMPRE COMPLACIENTE Y CON UNA SONRISA, por muy cansada que estés y por muy triste que puedas estar, pues eso ayudará a que dejes de estar triste y a ganarte a los demás.
Si no sabes de que hablar con tus nuevas hermanas, preguntales qué les gusta hacer, o sobre algo concreto que a ti, al observarlas muy alerta a cualquier indicio (y tu, si quieres, eres muy perspicaz), te parece que les puede interesar. Tú tienes que hablar de lo que a ellas les entusiasma. 
Repasa qué les gusta a tus hermanas y trata de conocer algo de eso que les gusta, para poder preguntarles y hablar con ellas de eso. Si es un cantante, pues a enterarte de ese cantante y a poner música de él. Si es una serie de TV, igual. Si es uno libros, pues a leerlos y a poder hablar de esos libros.

Lo de haber entregado antes o después los regalitos que les llevas de Coruña no tiene la menor importancia si desde que llegaste, les hiciste contínuos regalos de buenas maneras, mostrando interés en todo, participando, ofreciendo ayuda (todo ello sin ser pesada y sin imponerte a los demás ayudando porque tú quieres ayudar, pero sin preguntarles si precisas ayuda, pues si lo haces así, estarías obrando al revés y de manera muy contraproducente por mucho que los ayudases).

Tú, si les regalaste sonrisas y buenas maneras y entusiasmo al estilo de Bob Esponja, lo estás haciendo todo muy bien, el resto ya vendrá. Hay que dar tiempo a tantos cambios tan importantes. Y si puedes, dales ya hoy también los regalitos, preguntando si les parece bien que se los dés. Obviamente, si te dicen que mejor en otro momento, pues en otro momento. Es un regalo que tú les das a ellos para que se encuentre más felices. NO es una imposición tuya, del estilo "venga todos firmes y al salón que os voy a regalar cosas". Eso no. Haciendo fiesta, dando con los regalitos hermosas palabras sobre quienes los van a recibir y por qué eligiste esos regalos para ellos y no otros. Piensa antes las palabras con que vas a acompañar cada regalito a cada persona y SIEMPRE SIEMPRE SONRIENDO.

Si te queda alguna persona a la que no le trajiste regalo, dile que en España no pensaste en él, pero que ahora al conocerlo sí quieres darle también un regalito y que si te permite se lo darás el próximo sábado o lunes o martes, cuando sepas que puedes cumplir con él. Pero recuerda que lo más importante que regalas cada día a los demás es SONRISA y SER SIEMPRE POSITIVA Y RECEPTIVA, Y ENTUSIASTA como BOB ESPONJA.

Un beso, te queiro mucho y ánimo.
hazme algún comentario y dame alguna pista sobre lo que te soltaré el siguiente rollo, en caso de que te resulte de alguna ayuda o al menos entretenido.

Guapa.
SONRISITAS.

No hay comentarios:

Publicar un comentario